El aceite de albahaca proviene de la hierba (Ocimum Basilicum) coloquialmente conocida como albahaca, también se la conoce como albahaca dulce. Su aceite es de aroma nítido, agradable, rico, refrescante, dulce a la vez picante y penetrante.

¿Qué es el aceite de albahaca?

Se utiliza terapéuticamente en las aromaterapias que ayudan a despejar la mente, estabiliza los nervios cerebrales a la vez que alivia la congestión nasal, baja la fiebre y ayuda en tratamientos de problemas menstruales. A pesar de su diminuto tamaño, la albahaca, la cual es oriunda de la India y Asia es una hierba aromática que podríamos catalogar como inmensa debido a sus tan variados beneficios, desde la antigüedad se la usaba para numerosos fines culinarios, y médicos.

aceite de albahaca

Este aceite es incoloro, y las plantas que se usan para su producción se consiguen en la África tropical y la India. Aunque actualmente se cultiva en las islas Comoras, Egipto, Francia y las islas Madagascar.

En el pasado se usaba para múltiples fines de los cuales la mayoría eran culinarios, hablemos ahora de los numerosos beneficios médicos para los que sirve esta hierba; entre los que se cuenta la reducción de la inflamación del sistema digestivo, esto es gracias a que contiene sustancias que anulan los efectos de las enzimas provocan dichas inflamaciones; fortalece el sistema inmunológico, previene el cáncer y ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular

Beneficios de la albahaca y su aceite

Una de los beneficios que tiene la albahaca es que ayuda al sistema digestivo debido que contiene una sustancia que anula los efectos de las enzimas que provocan la inflamación del sistema digestivo, su consumo también alivia los gases intestinales, los dolores estomacales, las flatulencias y las indigestiones.

Fortalece el sistema inmunológico

Por otro lado, fortalece al sistema inmunológico a la vez que combate las infecciones del organismo, contrarresta ataques de virus aplicando directamente sobre lesiones abiertas, también es efectivo contra hongos y bacterias.

Contra catarros y bacterias

Su consumo favorece la curación de catarros, herpes, ronchas y picaduras de insectos.  Esta planta también posee propiedades antibióticas eliminando un amplio campo de diferentes especies de bacterias. Aunque, también se recomienda consumirla agregando algunas hojas o en aceite a comidas como ensaladas de vegetales.

Para el cáncer

Es muy efectivo su uso contra el cánceer ya que posee propiedades antioxidantes lo que hace que algunos de compuestos que protegen las células sanas de los radicales libres combatiendo así varios tipos de cánceres. Además, contiene flavonoides que es una fuente de betacarotenos los cuales son unos reconocidos agentes que protegen al organismo de los procesos de oxidación que causan cáncer en el cuerpo.

Para el sistema cardiovascular

También cumple un papel muy importante, ya que, los compuestos antioxidantes de esta hierba reduce la oxidación de colesterol en el torrente sanguíneo, mediante el cual se evita que se formen obstrucciones en las venas, ateroesclerosis e infartos, otra ventaja de la albahaca es que contiene gran cantidad de magnesio el cual es excepcional para la salud del sistema cardiovascular debido a que relaja los músculos permitiendo un mejor flujo sanguíneo que a su vez regula el ritmo del corazón.

Propiedades del aceite de la albahaca y su aceite

Entre sus propiedades encontramos que esta posee numerosas cualidades estimulantes, edificantes, clarificante, fortalecedor, antiséptico, expectorante y antiespasmódico. También tiene propiedades digestivas, antiespasmódicas, galatogenas, carminativas, diuréticas, vulnerarias, calmantes, antitusivas, sedante, antiinflamatorio, afrodisiaca, cicatrizante, anticoagulante, analgésica y antisépticas. Cada aceite tiene una característica que los identifica un aroma propio que solo a ellos le pertenecen es por esto que en ciertas ocasiones es difícil saber cuál es solo por su aroma.

Debido a sus propiedades curativas la albahaca es ampliamente valorada por muchas culturas de pequeños poblados alrededor del mundo. Desde la antigüedad lo usaban sus antepasados para tratar males que aquejaban a otros pobladores.

Entre las propiedades de esta planta tenemos que es digestiva, antiespasmódica, galatogena, carminativa, diurética, calmante, sedante, antiinflamatoria, afrodisiaca. Por otro lado, en las sociedades antiguas se les llamaba a estos aceites “la quinta esencia de las plantas” por lo que eran muy requeridos por los alquimistas, si bien nunca se han dejado de usar para distintas finalidades, en las últimas décadas ha habido un renacimiento y reconocimiento absoluto de los mismos ya que su empleo es sumamente beneficioso tanto para hombres como mujeres.

Usos de la albahaca y su aceite

Internamente este aceite sirve para trastornos del aparato digestivo, aumenta la secreción de la leche materna en madres lactantes, calma la sensación de vómitos y el malestar gastrointestinal, refuerza el sistema nervioso, disminuye el vértigo, estimula el apetito. También funciona para la depresión, el agotamiento físico, mental y el insomnio.

Externamente es eficaz para problemas bucales como las llagas, mal aliento, masajes abdominales sobretodo en mujeres que fueron diagnosticadas con quistes  ováricos, para el cabello previene su caída y a la vez que lo fortalece y las hojas se pueden utilizar en baños para simplemente relajarse.

Contraindicaciones del aceite de albahaca

Sus efectos secundarios son muy pocos, entre estos se encuentran que no debe usarse durante el periodo de embarazo debido a que esta hierba contiene estragol, ya que puede tener efectos carcinogénicos sobre el feto ni tampoco aplicarlo en niños pequeños, tampoco se recomienda su uso exagerado por un largo periodo de tiempo ni en dosis grandes mayores a las sugeridas.

Cómo hacer aceite de albahaca paso a paso

Ahora que ya hemos visto las propiedades y los beneficios de este aceite, sguramente querrás realizarlo en casa. Por ello, hemos realizado un pequeño tutorial de cómo realizar aceite de albahaca para que tú msimo puedas hacerlo. Empecemos.

Ingredientes

  • 1 taza de albahaca fresca
  • 2 tazas de oliva virgen extra
  • Un tarro de vidrio con cierre hermético

Pasos a realizar

  1. El primer paso es limpiar bien las hojas de la albahaca. Para esto puedes utilizar papel de cocina o un trapo limpio. Hazlo con cuidado, si está impregnada de tierra o arena entonces primero pásalas por agua.
  2. Una vez estén limpias las hojas, introdúcelas en un cazo de agua y ponlo al fuego. La idea es calentar un poco las hojas sin que llegue a hervir, por ello con un minuto debería bastar.
  3. Cuando las hojas ya se hayan escaldado ligeramente, introdúcelas en un recipiente que contenga agua y hielo.
  4. Saca las hojas de albahaca y procura escurrirlas bien para que no quede agua en exceso.
  5. Tritúralas manualmente, con una batidora o con la licuadora.
  6. Mientras machacas la albahaca, añade el aceite de oliva virgen extra paulatinamente y sigue triturando.
  7. Ya tendrás el aceite de albahaca listo. Si quedó algunos restos de hoja, entonces puedes pasarlos por un colador, en caso de que haya quedado totalmente líquido no es necesario.
  8. Disfruta.

Si no te ha quedado claro cómo producir el aceite de albahaca, te dejamos con un vídeo donde explican paso a paso cómo se prepara: