El aceite de lavanda es quizás el aceite cosmético más conocido, ya que se encuentra en múltiples productos. En este artículo comentaremos los usos y beneficios de este aceite, así como algunas curiosidades.

Lavanda en tiempos de antaño

La lavanda es una flor aromática  que crece en regiones montañosas de Europa y África. Ha sido usada desde hace muchísimo tiempo como producto de limpieza y tratamiento curativo.

En Grecia y Roma se usaba el agua con estas flores para el baño y purificación de piel. Es por ello que adquieren ese nombre, lavanda proviene del latín “lavare”. También era usado para lavar los pisos y muebles pues se creía que su aroma ayudaba a desinfectar.

Los egipcios y fenicios en cambio lo usaban únicamente para la momificación como perfume para los muertos. Sumergían al cadáver y las vendas de momificación en agua de lavanda para perfumar el cadáver.

Propiedades del aceite de lavanda

El aceite de lavanda proviene de las flores secas del arbusto Lavandula angustifolia. Es un aceite con propiedades relajantes y medicinales. Su característica más evidente es su aroma, un olor amaderado, dulce y floral que envuelve a cualquiera.

Se ha demostrado que la lavanda tiene múltiples propiedades, las cuales comentamos a continuación:

Relajantes

No se ha identificado un compuesto específico que le confiera a la lavanda esta propiedad. Pero es innegable esta característica en ella ya que la aromaterapia con lavanda relaja a quien la usa. La lavanda se indica como medida terapéutica para el estrés y el insomnio.

Antisépticos

Como todos los productos provenientes de la familia de las Lamiaceae, la lavanda tiene propiedades antisépticas. Esto la  hace muy útil tanto en la purificación y desinfección de la piel como en la limpieza de muebles.

Antiespasmódica y broncodilatadora

La lavanda causa inhibición de la contracción del musculo liso actuando, así como antiespasmódico y broncodilatador. Esta propiedad le confiere la cualidad de ser útil como tratamiento coadyuvante en los dolores de garganta y la tos.

Analgésicas

Está demostrado que la aplicación de este aceite sobre heridas contusas y moretones ayuda a aliviar la inflamación y el dolor. También se ha visto que sirva para aliviar los dolores musculares debido a estrés, contractura o sobreexposición física.

Regeneradora

Como todos los aceites, el aceite de lavanda está compuesto de ácidos grasos insaturados que restauran la barrera cutánea de la piel. Así mismo es rico en vitamina E por lo que la cicatrización y la conformación de tejido conectivo esta favorecida.

Potenciadora

Los individuos que se dedican a trabajar y evaluar plantas medicinales refieren uqe este aceite tiene la capacidad e potenciar las propiedades de otros. Por lo tanto en caso de realizar aromaterapias y masajes se agregan a los otros aceites unas gotas de lavanda.

Diversos usos

La lavanda puede ser empleada tanto por sus propiedades terapéuticas  y antisépticas, por lo cual la posibilidad de uso es infinita.

Aromaterapia

La aromaterapia es el uso más común del aceite de lavanda. Para este fin el aceite puede agregarse a la ducha o bañera, usarse con un vaporizador o inhalarse. También puede ser usado para masajes o para hacer compresas húmedas.

En todos estos casos mencionados la lavanda proporciona relajación por su efecto sedante y alivio de los dolores. La inhalación y las duchas con aceite de lavanda son usadas mayoritariamente para el alivio del estrés. Los masajes y compresas con el aceite en cambio son usados como analgésicos para alivio de dolores y contracciones musculares.

Usos del hogar

Existen infinidad de productos de limpieza que contienen dentro de sus ingredientes aceite de lavanda. Esto es debido a las propiedades antisépticas de esta flor y su agradable aroma. Pero también puedes preparar en casa tu propio antiséptico mezclando bicarbonato de sodio y aceite de lavanda para la limpieza.

Otros usos

Debido a su rico aroma también es usado con frecuencia en la elaboración de manualidades y productos artesanales. Se una mucho en la elaboración de velas perfumadas de adorno y otras manualidades.

Economizando en casa

No todos los aceites pueden ser realizados en casa, algunos ameritan un procesamiento químico extenso. Pero este no es el caso del aceite de lavanda, este aceite puede ser realizado en casa de forma sencilla.

El proceso de fabricación del aceite de lavanda se basa en la destilación al vapor de las flores. Básicamente consiste en macerar el aceite mineral con flores de lavanda. La única desventaja en la realización casera del aceite seria encontrar las flores de lavanda. Puesto que las flores crecen en pocos sitios, Australia, sur de Europa y EEUU.

Materiales e Ingredientes

  • Flores secas de lavanda
  • Aceite mineral
  • Frasco donde almacenar el aceite

Pasos de elaboración

  1. Limpia a fondo el frasco donde se almacenara el aceite.
  2. Verter el aceite mineral en el frasco y las flores de lavanda. Es necesario recordar que se requieren aproximadamente 70 gramos de flores para macerar 500 mililitros de aceite.
  3. Colocar el frasco al aire ambiente donde reciba bastante sol. La luz solar es la que producirá la extracción del aceite de las flores de lavanda.
  4. Se debe dejar macerar el aceite al menos 3 semanas.

Precauciones

Debido a su penetrante aroma este aceite debe ser usado con cuidado por personas alérgicas y asmáticas. Por su efecto sedante tampoco es recomendado en pacientes que consumen barbitúricos o benzodiacepina pues puede potenciar el efecto sedante.

No se sugiere el uso de este aceite en mujeres embarazadas, mujeres en lactancia ni niños pequeños. No se han identificado aun los riesgos que pudiera traer este aceite en estos individuos.

Luego de todo esto podemos resumir que la lavanda es un elemento usado de forma segura desde la antigüedad. Su uso sigue siendo seguro y extendido gracias a las múltiples propiedades de la misma. Pero lo más común es que sea usada en la aromaterapia y la elaboración de productos de limpieza.

Si te ha gustado este artículo te invitamos a que asistas a un spa donde puedas disfrutar de la aromaterapia con aceite de lavanda. Una terapia que sin duda alguna es muy relajante.