Las trufas son hongos subterráneos que se encuentran invadiendo las raíces de ciertos tipos de árboles. Son un espécimen raro y bastante difícil de conseguir por lo que los precios de los mismos son bastante costosos. Las trufas son un alimento muy cotizado en los platos gourmet puesto que potencias los sabores y el aroma. Actualmente se ha empezado a procesar aceites de trufas para mantener la esencia de las mismas a menor precio. En el siguiente artículo expondremos a detalle varios aspectos del aceite de trufa.

El hongo codiciado

Desde la antigüedad las trufas han sido usadas como condimento en la cocina. Pueden usarse en infinidad de platos convirtiendo por su sabor y aroma al plato más sencillo en una exquisitez. Existen más de 100 especies de trufas de las cuales solo son consumidas siete. Las trufas se obtienen de forma silvestre de las raíces de nogales, robles, encinas o castaños. La profundidad a la que se encuentre la trufa influye en su calidad final.

aceite de trufa

A grandes rasgos existen dos tipos de trufas solicitadas:

Trufa blanca (Tuber magnatum)

Esta trufa solo se consigue en algunas regiones de Croacia e Italia entre septiembre y noviembre. Tienen una coloración ocre pálida con tonos rojos y marrones en su interior. Son trufas que no se cocinan y que tienen un aroma y sabor intenso.

Trufa negra (Tuber melanosporum)

Se recolecta entre diciembre y marzo en Francia, España e Italia. Es de color negro con tonos rojizos tanto en su interior como el exterior. Tiene un aroma y sabor intenso y puede someterse a cocción para la preparación de los platos

La opción económica de los comensales

El hecho de que las trufas sean un hongo silvestre que no puede ser cultivado y apenas 7 especies son comestibles las hace un ejemplar valioso. Los costos de este hongo rondan los 3000 a 7000 euros por kilo. Este precio tan elevado conduce a que solo el sector más adinerado de la población pueda consumirlas.

Tomando en cuenta lo anterior y la gran aceptación y demanda de las trufas las industrias decidieron crear el aceite de trufa. Este es sin duda un suplemento ideal para los bolsillos más humildes. Muchos restaurantes han empezado a usar el aceite de trufas en sus preparaciones teniendo mucho éxito. Los comensales afirman que el aroma y sabor del aceite no tiene nada que envidiar a los hongos. De aquí que la industria creciera y se comercialice ahora en cualquier rincón el aceite de trufa.

Sin embargo, una vez que ha finalizado el auge de este producto han empezado las críticas. Se ha atacado a las industrias de producir aceite de trufa con compuestos que son dañinos para la salud. La verdad es que existen dos métodos industriales para crear este aceite, uno sintético y otro natural.

Aceite de trufas natural

Es el bien llamado aceite de aroma natural idéntico, aunque esto no se especifica en los recipientes comerciales. Este aceite esta creado a base de componentes naturales que semejan el aroma y sabor de la trufa. No contiene trufas, porque las trufas por sus características químicas se estropean al estar en contacto con el aceite. Si bien este aceite es engañoso sus compuestos naturales lo hacen digerible y sano.

Aceite de trufas sintético

Las industrias de alimentos lograron captar la esencia y sabor de las trufas a través de un producto sintético. Para desarrollar este aceite se una formalina, un derivado del petróleo. Este compuesto permitió semejar a las trufas a un costo muy inferior. El acabado de los alimentos con este aceite no tiene nada que envidiar a las trufas. Pero al ser hecho con un producto sintético se convierte este aceite en un riesgo para la salud. Por lo tanto no es recomendable consumir este aceite en grandes cantidades y dejarlo solo para ocasiones especiales.

Usos del aceite de trufas

Así como las trufas originales el aceite de trufas es usado principalmente en la gastronomía. Con el aceite de trufas se pueden preparar cualquier cantidad de alimentos. Lo más usual es que sea usado como condimento de arroz, pastas y salsas pero también se puede usar para condimentar proteínas.

Otros usos más recientes para este aceite son en el ámbito cosmético. Actualmente existen productos para el cabello que indican el uso de aceite de trufas como uno de sus componentes. Estos productos indican que las propiedades de las trufas confieren mayor elasticidad al cabello. Y por ello esto productos están inspirados en la restauración de hebras de cabello dañadas y quebradizas. Sin embargo, bastaría informarse si este aceite es realmente de trufas o es un preparado similar a ellas, como ocurre con el aceite comestible.

Preparación de aceite de trufa casero

Si eres de los amantes de la trufa pero no tienes la posibilidad económica para hacer grandes inversiones en este hongo la producción casera te beneficiara. Hacer tu propio aceite de trufas te ayudara a rendir tu pieza de trufa y garantizar su naturalidad.

  • Instrumento e ingredientes que necesitaras
  • Trufas (blancas o negras)
  • Aceite de oliva extra virgen.
  • Rayador

La preparación de este aceite es sencilla, consiste en macerar el aceite de oliva con las trufas. Deberás rayar las trufas y verterlas en un envase de vidrio junto con el aceite de oliva. Lo ideal es que este envase cierre herméticamente pero que tenga boca ancha para que puedas remover constantemente. Una vez hayas vertido los componentes coloca el envase cerrado en la nevera por más de 6 horas. Remueve cada media hora las trufas dentro del aceite.

Como veras se puede hacer aceite tanto de trufas negras o blancas. Se puede usar aceite de cualquier tipo pero el de oliva extra virgen funciona perfectamente. Se puede usar solo 20 gramos de trufa para macerar un litro de aceite. Lo recomendable es hacer pequeñas porciones de aceite ya que debe ser consumido rápidamente en menos de 5 días. Esto es debido a que las trufas al entrar en contacto con el aceite se estropean y puede llevar a colonización por la bacteria del botulismo.

Si te ha gustado el artículo te invitamos a que realices tu propio aceite de trufas y disfrutes de los más exquisitos platos.